martes, 23 de mayo de 2017

Sol en los ojos


Me da el sol en los ojos pero aún y las lágrimas no puedo evitar el sonreír. Porque cuando el sol que no quema se acerca ya solo puedo pensar en él y no sentir el dolor. Las lagrimas caen pero su fuego las seca al momento. Como un hombro que no siente las lágrimas, pues lo que menos importa en momentos de dolor es ensuciarse la camiseta.


sábado, 20 de mayo de 2017

Profesores, léanlo.

Si alguna vez escribo un libro, por favor, nunca lo recomendéis a las escuelas. Nunca obliguéis a nadie a leerme. Por favor. Hace unos días un profesor condicionó a varios alumnos de clase a leerse un libro optativo para así poder aprobar el curso, en su momento me pareció una idea práctica y lógica. Al fin y al cabo se supone que íbamos a aprender cosas al leer el libro y eso nunca es malo, pero no es así. Obligar a alguien a leer literatura es hacer que esta pierda su encanto y su parte artística. Pasa de ser una obra de arte a un simple conjunto de hojas repletas de letras, las cuales solo quieres acabar de leer lo antes posible para así librarte de la tortura.
No me parece bien que nos obliguen a leer clásicos. Los clásicos, leídos porque si, sin contextualizar previamente, carecen totalmente de sentido y se convierten en una tortura llena de palabras arcaicas.

Profesores del mundo que me leéis, si queréis que vuestro alumnos lean, darles literatura juvenil, no Cien años de soledad o títulos semejantes, pues si lo leen sin interés, solo conseguiréis que aborrezcan la literatura. Y se supone que vosotros, profesores, tratáis de evitar algo así. Por lo tanto, dejad de obligar a leer clásicos.