lunes, 30 de enero de 2017

Sobre las lágrimas que luchan contra la gravedad

Y es que se sintió como el fin del mundo cuando la chica de la sonrisa perenne perdió su alegría y se entregó al mar de lágrimas que llevaba tiempo luchando por ahogarla.

Y el sol se escondió, y las lluvia cayó, tratando con el agua de sus gotas ocultar las de la joven, para que el mundo entero no entrara en conmoción.

Ella no era infeliz pero negar que el dolor existía fue consumiéndola día tras día. 

Hasta que uno de esos días ya no lo soportó, calló de rodillas, miró al cielo y se rindió. Los pájaros la vieron caer y corriendo fueron volando hacia ella, para con sus alas hacer una barrera y ocultar la verdad de su dolor. Seguían queriendo aparentar una utopía que no era sostenible. 

Y ella luchaba por sacarse las plumas de encima, que solo hacían que ahogarla más. Pataleó hasta que se le cansaron los músculos y se quedó sin fuerzas.

Y así, sin fuerzas, se estiró en el suelo, ya sin esperanzas por huir de tanta mentira.

Pero de pronto la luz llegó y a los pájaros cegó. Y no fue la luz del sol la que la ayudó, si no una estrella fugaz que decidió quedarse para alumbrar el camino a la joven. Una estrella que con ella se quedó y permitió sus lagrimas y las secó con su calor. Una estrella que esperó a que la propia tristeza desapareciera del rostro de la joven.
Una estrella que esperó
Y esperó
Hasta que la joven se levantó.

martes, 24 de enero de 2017

Lloro

                                             Lágrimas
saladas
                                                                      de por favor sal de mi

domingo, 22 de enero de 2017

Lo que veo por la ventana

Hace unos días me harté de que mi escritorio estuviera empotrado contra la pared mirando a esta, la pared. Y es que yo soy una soñadora y si quiero quedarme mirando al infinito, levanto la cabeza de mis libros y miro a la pared, se me va la magia y las ganas de todo. Es como estar encerrada pues solo veo libros o pared. En fin, que delante de la ventana de mi cuarto también podía poner el escritorio, o sea que tocaba cambiarla de sitio.
Y así lo hice.

Y ahora veo las nubes pasar, al sol saludar y los pájaros cantar.

Pues bien, hoy es uno de esos días en los que el viento está empujando con todas sus fuerzas, como si quisiera que todos nos levantáramos y le siguiéramos en su marcha por el mundo. Tiene unas ansias de mover que son imposibles de contener. Y ya ves a las nubes quejándose por nunca poder pararse tranquilas un momento a observar el mundo, como cuando te subes a la atracción de caída libre y ansias ver las maravillosas vistas de la parte más alta pero sabes que en cualquier momento caerás. Pues lo mismo pero recorriendo el mundo a millones de kilómetros.
Y a todo esto, ves a los pájaros burlarse de las nubes, que ellos fingen que no es risa pero yo los tengo calados. Ese sonido no son cantos cualquieras, son puras carcajadas de burla. Porque ellos controlan al viento y juegan con él, y se burlan de las nubes por ser tan poco independientes y del viento por tratar de romper y mover todo el mundo.
Pero sin jamás poder llegar a controlarlos a ellos. Pues cuando el viento viene, ellos ya se han ido. 
Ellos van por aquí delante volando y cantando y los veo desde la ventana, con bolígrafo en mano, siendo esclava del viento también. Que yo creo que todos vivimos con un cierto de esclavitud pues nadie es totalmente libre de hacer lo que quiera, pero mira, ellos son libres de volar a donde quieran y encima tratan de dar envidia. 
Pues si, lo han conseguido.
Felicidades pájaros voladores, habéis conseguido darnos envidia a todos.

Ahora pasa un avión.

¿Tendrán los pájaros envidia de él?

Sería paradójico.

Voy a quedármelo mirando fijamente a ver si a los pájaros les llama la atención y también se fijan en él.

Y que la envidia les corroa. 

jueves, 19 de enero de 2017

De lo que fueron mariposas

Como mariposas mis palabras van a tus oídos
Lástima que siempre se pierdan por el camino.

Hay ramas en el viaje que nunca las dejan pasar
Pero se que tu las puedes mirar

Y te da igual
No te importa para nada
Las ves entre las hojas con sus ojos saltones sufriendo por llegar a ti y tu solo haces que mirarlas y sonreír.

Porque tu eras de los que se reía del dolor
Que jamás supiste ver ninguna de mis heridas
Que la sangre podía estarte tocando y tu decías que era ketchup
Pero nunca lo fue

He aceptado tu sordera ocasional como aceptamos que el cielo es azul
Pero llega el momento en que de tanto hablar a la nada me he cansado.

Estoy harta de ti y tus ramas
De el "¿enserio? No recuerdo que me hayas dicho eso" o los "Mejor lo hablamos luego"

Voy a coger un tirachinas y te lanzaré las mariposas a los oídos.

Con suerte la verdad te estalla en la cara.

martes, 17 de enero de 2017

Oda a su silencio

Hablemos de todo lo que debería estar haciendo en vez de estarte escribiendo. Hablemos de todo eso que nos quisimos decir pero callamos por miedo. Hablemos de tus manos, frías, temblorosas, dudando siempre sobre cuando era o no el momento adecuado para tocarme. Hablemos de mi y de como yo te sufría cada vez que me negabas uno de mis tontos caprichos, de esos que te pedía a gritos: Un te quiero, una caricia, un beso, un algo que me demostrase que yo, la chica tonta que te seguía a todas partes era más que eso, una chica tonta. Una niña con el corazón descosido que seguía al tuyo pues tu te cosiste al mio. Y del hilito que queda entre nuestro cuerpos voy tomando ruta hasta ti. Y nunca me dices que me vaya ni me niegas la presencia pero siento que peso el doble cuando estoy contigo. Que las ganas de volar que me distes ya se han ido, volando. Y solo quedo yo y mi pena, que es una piedra que me pesa en el regazo, yo la cojo con fuerza pero cada día cuesta más llevarla a cuestas.
Tu corres
Y saltas
Y luego vuelves a correr

Pero ya no me esperas
No somos potros salvajes que corren por la calle sin importar que piense el mundo.

Te veo a la distancia y me da una pena terrible perderte, aunque se que en el fondo me tendría que dar más pena perderme, pues una parte de mi te la llevas contigo.

Quizás solo por eso nunca dejaré de ir tras de ti, para recuperar lo que te llevaste de mi.
O quizás es que me guste sufrir, quizás me esté acostumbrando al rechazo.

Sea como sea, pase lo que pase, solo quiero que hablemos, para ver si esa poquita de atención me cura ya este roto corazón que me has dejado entre pulmón y pulmón.


Att: Al silencio entre él y ella.

lunes, 16 de enero de 2017

Tus ojos

Desde la distancia te veo mirarme
 Tus ojos son dos pequeñas jaulas con barrotes 
   Imposible no quedarse mirándolos o, del contrario, apartar la vista al instante.

Yo, desde fuera, veo la cárcel. 
Tu, desde dentro, no has visto nunca más mundo que el que tus ojos encierran. 

jueves, 12 de enero de 2017

Oda a los pensamientos negativos

Me grita mi voz en mi mente que esto es un error.
Como un gato travieso se cuelga de las cortinas y las desgarra al deslizarse por ellas.
Voz de grito, eres ese gatito.
Que viene y me tortura y me desgarra y me miente y me aplasta.
Y yo, desde debajo de tanto peso, lucho por ponerme en pie.
Voz
VOZ
No grites si tu intención es que te oiga, pues aún susurrando te oiré perfectamente.
Como una buena canción vas subiendo de intensidad a medida que se acerca el bis.
Pero tu no eres una canción

Osea que deja ya de gritar.