lunes, 31 de octubre de 2016

Café y tus labios


Hablemos de esas mañanas libres de obligaciones que saben a café y a tus labios. El dulce y amargo que se mezcla en mi boca y me hace olvidar al mundo que ya me trae loca. 

Días que comienzan con un sol sonriente que alberga esperanzas en crear nuevos bonitos recuerdos a tu lado.
Déjame hablarte del frio que lame mi piel y hace que quiera taparme con tu piel, que tu aroma me embriague y nos haga perder el sentido.
Hablemos de esas mañanas, en las que el tiempo es gerundio, va pasando, muy despacio, sigiloso, comiéndose minutos, engordando. Y se va así, sin avisar, regalando momentos. Prometiendo recuerdos. 

lunes, 24 de octubre de 2016

Me estoy perdiendo

¿Ves ese globo que sube y sube sin parar por el cielo? Pues si, soy yo. Socorro. La realidad me ha soltado y voy a la deriva guiada por él en un cielo que parece no tener ruta. ¿Y sabes que es lo peor? Que estoy olvidando a tener miedo a las alturas. ¿Cómo entonces voy a saber cuando parar de subir? ¿Es que tengo que esperar a explotar para darme cuenta de que he llegado demasiado alto? Bueno eso si peto, porque yo no se muy bien dónde van los globos cuando suben tanto en el cielo. Quiero decir, hay un momento en que ya ni se ven y desaparecen. ¿Entonces que? ¿A dónde van? ¿Es el universo que los acoge con los brazos abiertos en un mundo de globos aventureros que han decidido ir por otra ruta? ¿O petan y nadie se entera? Pues prefiero no petar, si te soy sincera. Estoy bastante a gusto aquí arriba, a ver si con suerte me pillo en una rama o en una cometa y así dejo de subir y volar a la deriva... O no, que más da, subamos y descubramos que hay ahí arriba! Siempre con los miedos tontos por lo desconocido, ¡que les den! Yo voy a volar, y si peto pues mira, que penita, pero al menos no me habré rendido antes de tiempo. 
En fin, retiro ese socorro y el "me estoy perdiendo", porque no es así, claro que no, yo me estoy encontrando.

sábado, 15 de octubre de 2016

Déjame mirar al cielo.

Obligame a leer.
Obliga a mis ojos.
Hazles creer que hacen algo beneficioso.
Hazlo.

Obligame a estudiar.
Obligame.
Trata de convencerme de su utilidad.
Trata de hacerlo real.

Intenta por una vez por todas hacerme creer que estas seis horas diarias no son una pérdida de tiempo.
Intenta por favor convencerme al decirme que esto me será útil para un futuro.
Por más que no sea cierto.

Estoy harta de entrar en este edificio que se construye sobre patrañas y promesas irrealizables.
Estoy harta de sentir que pierdo horas y horas frente a libros que realmente no me dicen nada.
Estoy HARTA de perder.

Y de sentir...
De sentir que podría haber hecho otras cosas.
De sentir que con todo este tiempo se podrían haber hecho tantas cosas distintas, más útiles. Menos tontas.

No quiero saber cuanto se tarda en ir a la luna a pie, ni cuanto tardaría en llegar a Lisboa en skate.
No quiero saber como vivió él en 1843, ni que hizo ella en el 176.
No quiero.

Enséñame a volar, no a atarme con nudos al suelo.
Enséñame a desplegar las alas apuntando al cielo.
Enséñame.

Porque estoy cansada de tanto cuento con final feliz donde todo siempre sale bien, donde solo con resolver el acertijo tendremos la solución, donde la única complicación es pasar la prueba. 
Porque yo quiero caer, pero que me enseñen a levantarme. 
Porque yo quiero verdades como puños a mentiras con tacto de pluma.

Quiero que el hecho de ir al instituto no sea sinónimo de cárcel, si no la oportunidad de abrir los ojos al mundo desde la ventana de mi cuarto y de ver que me encontraré. 

Obligame a aprender, pero enséñame bien.
Obligame a valerme por mi misma y a superar las adversidades. Y a hacer cosas útiles. Y a valorar al planeta y la vida. Oblígame a amarme. Oblígame a querer saber como funciona el mundo.

Estoy cansada de que quieras que vea el mundo a través del reflejo que me proporciona la lluvia en el suelo.

Déjame mirar al cielo. 


Por: Sea Bela
Inspiracion: AMR