martes, 8 de noviembre de 2016

Sonidos antes del ruido

Las vías del tren comenzaron a vibrar.
Se aproximaba un estruendo que antes de llegar ya era anunciado por su eco.
Todos alzamos las cabezas ante el gran sonido.
Ahí estaba, impactante, grandioso, impresionando a nuestros oídos, llamando la atención de todo ser humano que lo oyese.
Ahora era turno del humano a moverse. Los pies comenzaron a avanzar hacia el tren y se metieron en él. Voces y gritos los acompañaron. Ya estaban todos dentro del tren. El grito de los motores comenzaba a salir.
De nuevo, el estruendo anterior reinó en nuestros cuerpos y los humanos restantes nos quedamos en silencio rindiendo culto al ruido mayor.
Hasta que se fue... Y solo dejó tras de si el sonido final.

Las vías del tren comenzaron a vibrar.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Suenas como un piano silenciado

Eres el sonido de la caída de las teclas de un piano chocando contra este, el dedo pulsando cada tecla en silencio, tu eres ese golpeteo de fondo que suena en cada canción a piano que casi no se percibe, solo si prestas atención.

Siento que tu amor es un piano en silencio, sabes que está ahí funcionando pero no tiene sonido, una melodía en movimiento sin resonancia, como un cuadro que sin color lo expresa todo y nada a la vez.
Eres como un punto en blanco sobre un lienzo negro, eres luz entre la oscuridad pero pocos lo pueden ver, pocos te pueden ver.
Música para mis oídos y palabras bonitas que me dices sin cesar y siento como la alegre primavera de mi corazón renace. Haces que las mariposas en mi interior vuelen y quieran huir de esta jaula que las atrapa. Eres el único capaz de hacer que mi corazón en calma se agite de golpe y no deje de correr.


Eres el único que es y está sin ser ni estar.

Por: Sea Bela

viernes, 4 de noviembre de 2016

Naranjas, amarillos, azules y rojizos explotan en el cielo

Parece un lienzo.
Parece un lienzo en el cual solo los pájaros pasan sin ensuciarlo.
Como un cuadro eternamente pintado que va cambiando sus colores a lo largo del día. Horas. Minutos. El cuadro cambiante.
Es como esos cuadros que se exponen en los museos de arte, bien bonitos, bien iluminados, pero siempre con el rótulo al lado gritándote: ¡no tocar!
Y ahí lo vemos, distante, pero siempre presente.
Me fascinan los atardeceres, pues lentamente se tragan a los cuadros pero con una belleza asombrosa. Lentamente notas como la luz cegadora se esconde para iluminar a otros mientras tu, sin darte cuenta, te vas quedando a oscuras. Naranjas, amarillos, azules y rojizos explotan en el cielo como los aplausos que envuelven el final de una obra. El final del día.

Tanta armonía, tanta belleza… que debería ser más valorada.


miércoles, 2 de noviembre de 2016

Me huelen las manos a pasado

Me huelen las manos a pasado.
Me he paseado por la biblioteca de libros olvidados.
Y no he podido apartarme y no tocarlos.

Cuando el tiempo fue olvidado
Me comenzaron a oler las manos a pasado.
Un pasado que quedó aquí impregnado.

Horrocruxes en el fondo de las estanterías.
Viven en silencio, esperando su momento
Y así llegué yo, con el semblante contento.

Con ganas de mirar atrás por un momento.
Con ganas de cerrar los ojos al ahora.
Y abrirlos al ayer.

Paso las paginas con cuidado
Como si cada una de ellas se fuera a romper con cada tacto
Con cada roce.

Leo.
Leo rápido para que el pasado no me atrape demasiado.
Leo rápido pues se que el presente está pasando.

Que consumo mi futuro.

Cierro el libro.
Manos ásperas.
Corazón suave.

Me pican los dedos de mirar tanto atrás, mejor detenerme y escribir el ahora, para así, en un futuro, releer ese pasado.

Escrito con: The Curse
Inspiración: Libros escondidos bajo el polvo de las estanterías. 
Por: Sea Bela