Un mundo en el que pueda hablar de tus labios y pestañas
Y que a cambio me pagaran por tan buena azaña
Se me cuelan tus palabras en el alma cuando me sorprendo escuchandote
Tras fingir indiferencia me pongo al día con mi vida y finjo tener un corazón de piedra
Y que la flecha de cupido atravesada en mi pecho solo es un tonto adorno navideño
Hoy te miré cuando tu no mirabas
Te pensé cuando tu no pensabas
Y creí ser parte de ti cuando nuestras miradas se chocaban.
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